Una carta para ti

Once upon a time, in a kingdom far, far away…

Hace poco, en una sesión de sensibilización para un proyecto laboral, un profesor nos mostró un vídeo donde nos pedía dibujar nuestro estado actual y la nueva realidad deseada, y pensé cuán afortunado he sido. Una familia espectacular, un buen trabajo, buenos amigos… pero pensé también en la falta que me hace tener a alguien a mi lado para compartir lo bueno y lo malo de la vida, y pensé en ti.

Apenas nos conocimos este año, gracias a unos amigos en común y a casualidades de la vida. Después de varios encuentros me di cuenta que me gustabas, aunque no sabía si el sentimiento era mutuo… y teniendo en cuenta cómo me había ido en ocasiones previas (hint: not so well), tenía muchas dudas en si debía dar el paso o no. Mi parte racional me decía que esperara a estar seguro (cosa que tal vez podría nunca darse), y mi parte emocional dudaba en tomar la decisión y lidiar con un posible rechazo. Sin embargo, después de esa clase (y de otras cosas que sucedieron durante esa semana) me dieron las fuerzas y el impulso para que, por fin, ese día tomara la iniciativa y te diera un beso, el cual fue bien recibido (fuck yeah!). Cuando te conté lo que sentía por ti, me dijiste que no sabías qué querías aún, y lo entiendo: desconozco tu pasado y no sé si en el pasado te rompieron el corazón, estás en una etapa de tu vida en que no quieres compromisos o simplemente no quieres cambiar tu statu quo (es cierto que la soltería también tiene ciertas comodidades y ventajas). Sin embargo y como te dije ese día, quiero disfrutar el momento… sin importar si al final no funcione, o mejor aún, ¡funcione!. Al final, “life is a journey, not a destination” como diría Aerosmith, y siento que esta oportunidad no puedo dejarla pasar. Creo que sería peor dejar así ahora (como lo hice en el pasado) y pensar después “qué hubiese pasado si…”.

Así que decidí que mi reto a partir de ese día era demostrarte lo que siento, sin preocuparme por lo que venga, sólo aprovechar esos bonitos momentos. Quiero que sientas esa emoción cuando veo un mensaje tuyo o cuando pienso en ti… que sientas esa ilusión de que todo saldrá bien, que puedas contar conmigo y que vendrán buenas cosas. Que conozcas ese yo que pocos conocen, y que ojalá sea tan interesante como lo esperas.

Y aquí estoy, con muchos miedos y rayes en la cabeza, pero con mucha esperanza, viendo qué depara el destino. Hoping for the best.

Nota: Particularmente recordé una escena de un anime muy chévere llamada Bakemonogatari, y creo que para ese vídeo las palabras sobran: https://youtu.be/15ljA_zM0ME (sí, ese final es muy romántico, y sí, yo también soy un romántico, de los old fashioned jaja).

– Andrés M.

Alegrarse por el gozo de otros…

Hola a tod@s… jajaja si es que aun alguien pasa por estos lares 🙂

En la oficina, tres personas del equipo empezaron un diplomado en la Universidad (gratuito, ofrecido por un convenio con PacifiTIC) y están muy contentas de tener esa oportunidad. Eso me alegró mucho, y recordé la imagen que está en ese post… es rico saber que tus amigos y conocidos cumplan sus metas, crezcan tanto personal como profesionalmente o simplemente les pasa cosas buenas 🙂

En fin, un post corto para desempolvar esto, cortar un poco el pasto y de paso cambiar un poco el ambiente sad del blog jeje (aunque nada ha cambiado).

Saludos!

– Andrés M.

Sonder

Sonder

 

Hola!

Desde hace tiempo tengo esta imagen guardada en el escritorio, pensando en un post para subirla al blog (y para aprovechar a quitar las telarañas de por acá jeje). Me gustó la imagen y me hizo pensar que a veces he juzgado mal a las personas por no entender el hecho que relata esta imagen, que todos llevan una vida tan compleja como la propia y que eso hace que sus decisiones y motivaciones sean totalmente diferentes a las que uno espera/quiere/piensa. Sí, es algo que parecería obvio, pero bueno 😛

De igual manera, es sorprendente esa transición entre esa “ventana iluminada en la oscuridad” y convertirse en esa persona especial en la vida de alguien más (o en la de uno mismo). Aunque no crea estrictamente en el destino (creo que finalmente uno se lo forja), creo que algunas “casualidades de la vida” existen y te cambian la vida para bien (o para mal)… el hecho de cambiar un día de ruta o decidir caminar más lento o más rápido, puede significar el inicio de una cadena de sucesos que pueden llevarte a conocer el “amor de tu vida”, o que finalmente no lo conozcas. Eso es lo bonito del azar.

En fin, tenía este pendiente desde hace rato, y quería desempolvar esto por acá y hacer ping 🙂 Si todavía hay alguien que pase por aquí, saludos!

– Andrés M.

Y se fue el 2017…

Y bueh… llegó y pasó diciembre, mes de parranda y animación… y de los consabidos análisis y resúmenes de fin de año: qué se hizo, qué quedó faltando, qué va para los propósitos del año siguiente, en fin. Cuando me puse a pensar en el año que estaba terminando, por un momento me sentí como el de la foto de arriba (aunque ni sé qué tipo de pan soy jaja)… no sé, sentía que el año había pasado en vano y que no había hecho nada importante 🙁 La verdad no soy muy de propósitos o resoluciones de año nuevo (si mucho no pasó de 1920×1080), pero al principio sí quería hacer dos cosas al menos: seguir estudiando (aunque ya no algo tan formal como una maestría, pero sí un diplomado o un curso) y salir a vacaciones… la ñapa hubiese sido terminar acompañado el año 😛

Después de meditarlo un rato y entendiendo porqué no hice lo que tenía planeado (sí hice algunas capacitaciones de crecimiento personal y profesional -¡gracias Icesi!-, pero la que quería no la abrieron; en cuanto a las vacaciones, no creí conveniente salir este año por algunas razones laborales), me di cuenta que el año pasado no pasó en blanco:

  • Trabajé en la “vena culinaria” que descubrí y que heredé de mi mamá, haciendo comidas y postres. Es una actividad que disfruto bastante y bueno, creo que no se me da tan mal. Mi graduación, hacer ravioli desde cero para el día de la madre y un cerdo al horno con salsa de vino para el aniversario de mis padres 🙂
  • Las capacitaciones de crecimiento que mencioné antes me sirvieron para trabajar en algunos temas, en los que he estado trabajando poco a poco pero avanzando.
  • Me atreví de nuevo a salir con alguien después de muchos años, y aunque las cosas no se dieron, quedaron buenos recuerdos.
  • Haber conocido nuevas personas que de una u otra manera me han aportado a nivel personal y profesional.
  • Retomé el blog jaja, el cual ha sobrevivido dos hackeos 🙁

Y por supuesto, agradecer a Dios por otro año que tengo mi familia y mi trabajo 🙂

Creo que hay que más que sentirse mal porque no salieron muchas cosas, hay que agradecer por las que sí salieron, por pequeñas que sean. Lo bueno es que llega otro año lleno de oportunidades, y bueno, nunca es tarde para hacer lo que se quiere.

En fin, para los que pasan por aquí, gracias por leerme y dejar su rayón, así suene muy de la década pasada jeje. Saludos!

– Andrés M.

La misofonía y yo

Hola!

Y bueh… por acá reportándome de nuevo por estos lares 🙂 Hace poco estuve leyendo un post de Reddit y me identifiqué con alguien que hablaba sobre el ruido molesto de la gente cuando mastica con la boca abierta. Para el que no lo sepa, si les molestan más de lo normal sonidos cotidianos como sorber, hablar con la boca llena, eructar, etc., están sufriendo de un comportamiento llamado “misofonía“.

Durante mucho tiempo pensé que ese comportamiento mío eran solo “ganas de joder mías” (aunque lo reconozco, yo soy “lleno de pendejadas”, eso es tema de otro post), pero recientemente descubrí que era algo que es un “mal” que aqueja a muchas personas… y es algo que no es fácil de controlar. Para mí, estar en una mesa junto con alguien que está sorbiendo o que habla con la boca llena (que más allá de ser ruidos molestos de por sí, son acciones que son de mala educación/etiqueta -excepto en Japón, ya lo sé, pero no estamos allá-) me genera mucha molestia, y uno no entiende porqué la gente se ofende cuando uno intenta hacer la corrección (de manera muy diplomática por supuesto, para evitar herir susceptibilidades). Los argumentos que suelen relucir son “pero es algo normal”, “está caliente”, “sólo te molesta a vos”, “vos siempre con ganas de molestar” (jaja aunque reconozco que esta me la he ganado a pulso 😛 ). En fin, al final toca morderse la lengua y disimular la molestia tapándose el oído o intentando poner atención a otros ruidos menos molestos.

El problema con la misofonía en mi caso es que va un poco más allá de los ruidos que pueden considerarse como “falta de educación”, como por ejemplo el latido (ladridos) de los perros, los intentos de tarareo de las personas, un televisor o un radio a todo volumen, entre otros… y es que cuando eso se mezcla con que a veces uno oye más de lo normal, se vuelve más complicado 🙁

Así que, querido lector, si conoces a una persona que sufre de misofonía, no lo mires como una persona que sólo quiere molestar e intenta ponerte en sus zapatos. Obviamente hay ruidos normales que no se pueden evitar, pero hay otros que por pereza o falta de educación sí, y se pueden corregir sin mayores inconvenientes.

En fin… vuelvo a pasar por acá con el machete a cortar el pasto. Gracias por visitar! 🙂

– Andrés M.

Soledad (y no de la buena)

“Loneliness does not come from having no people around you, but from being unable to communicate the things that seem important to you.”

– Carl Jung

 

Hola al que pase por acá por curiosidad y venga a cortar la maleza 😛 Yo hice lo propio, tres post en un año ya es algo positivo para contar este año 🙂

Como dice la canción, “se acerca la Navidad”. Un año que se va acabando, con buenas experiencias y algo de crecimiento personal… quedó mucho por hacer, pero bueno, viene un nuevo año al que hay que meterle todas las ganas para sacar todo adelante.

Y bueno, de esas cosas que uno se acuerda, es de la frase que puse al principio (de hecho la tengo desde hace un buen rato como mensaje personal de Skype). En días difíciles (como hoy) hace tanta falta tener una persona con la que uno pueda compartir todo lo que se tenga en la cabeza y poder hacer catarsis… no necesariamente una pareja (como podría deducirse de los últimos posts que he hecho jajaja), basta con esa persona que está siempre dispuesta a escuchar… Sí, cuento con mi familia (gracias a Dios), pero hay muchas cosas que no puedo compartir con ellos. Y los amigos… buscando la imagen que está al principio de este post, encontré el siguiente texto, que refleja en alto grado lo que siento:

Sometimes you’re surrounded by people who seem friendly enough, but they don’t want to make the jump from friendly to friends. Maybe they’re too busy with their own lives, or they have lots of friends already, so while you’d like a deeper connection, they don’t seem interested. Or maybe your existing friends have entered a new phase that means they no longer have time for the things you all used to do — everyone has started working very long hours, or has started a family, so that your social scene has changed.

Si, puedo decir que cuento con (pocos) amigos con los que puedo contar para salir a comer algo, para armar parches de cine o para ir a tomar cerveza en un bar. Pero esa persona con la que pueda hablar sin tapujos y compartir realmente lo que siento, no. Y no es que suene egoísta, porque precisamente siempre he intentado que mis amigos vean esa persona en mí… muchos han contado conmigo en sus momentos difíciles (y me alegra haber estado ahí para ellos), y espero seguirlo siendo. Pero cuando he intentado hacer el proceso a la inversa, siempre me he encontrado con falta de tiempo o de interés (que al final viene siendo lo mismo). Y bueno, de alguna manera es entendible: cada uno tiene sus preocupaciones y sus “cruces” para recibir más carga negativa de otro:

Si bien lo que dice la imagen es cierto para aquellas personas que se consideran “mártires” (porque todo lo malo les pasa a ellas y son la mata del sufrimiento), creo que la gente lo ha llevado el extremo de cerrarse a la posibilidad de ayudar a alguien que se encuentra en un momento difícil, y se hacen los de la “vista gorda”. Y bueh… c’est la vie.

¿Que puede que realmente el problema sea que no confíe en la gente o que tenga problemas de autoestima? Si, puede ser… pero las veces que lo he intentado, no me ha ido bien, como lo dije arriba. Y eso se vuelve un círculo vicioso.

Creo que este espacio me sirve para hacer esa catarsis que en “situaciones normales” uno se las contaría a un amigo, aunque hace falta los consejos que recibiría o el apoyo por sólo el hecho de estar ahí. Jajaja a pesar que muchos me ven como una persona “normal”, tengo a veces unos rayes muy raros, muchas cucarachas en la cabeza o que simplemente me rendí ante las circunstancias o el statu quo.

En fin, pasaba por acá sólo a desahogarme un poco. Creo que desde hace rato no pongo un post “positivo”… y no es que no tenga nada positivo para contar (estoy vivo, tengo mi familia, tengo salud, tengo -casi todas- mis necesidades básicas satisfechas), pero bueh, ¿será que yo también soy mártir? Jajaja :\

Saludos al que pase por acá, ojalá dejen un rayón (creo que sólo entran por acá para buscar imágenes de amistad jajaja, qué ironía).

– Andrés M.

 

 

Catarsis

(Imagen de Y, viste cómo es)

Y bueh… una vez más por estos lares botando corriente jaja, digamos que “haciendo catarsis” por algo que pasó recientemente (sí, sentimentalmente hablando).

Echándole cabeza recordé el post de “cómo convertirse en una pareja ideal” (juemadre, ya casi dos años desde aquel post) y pues… el ser yo mismo no me ha servido últimamente jajaja. Como dice un amigo: “parce, uno tiene que portarse mal, a las viejas les gusta rehabilitar gamines… vuélvase malo y verá”… y pues si, aunque probablemente eso gire en torno a la confianza en sí mismos (la buena confidence). Pero uno que es bien güevón, no tengo madera para ser gamín 🙁

Más allá de lo anterior, igual toca hacer una mirada objetiva (agradezco la retroalimentación que me dieron recientemente) y pues:

  • No soy una persona extrovertida. Además de pertenecer al grupo de los introvertidos, no tengo esa chispa para conectar con otros (o al menos eso creo).
  • Aparte de ser introvertido soy aburrido. Soy muy bueno escuchando y me gusta hacerlo, pero para contar cosas sobre mí o de lo que me pasa en mi vida, se me dificulta mucho hacerlo… y si lo hago, es de cosas tremendamente aburridas jajaja.
  • En la casa me dicen “Olafo el amargado”. Le dejo esta a usted, querido lector, para que deduzca porqué lo dicen (y lo reconozco, están en lo cierto).
  • Creo que se evidencia de lo que dije en los párrafos anteriores, pero la autoestima no es que esté muy alta que digamos 🙁
  • No sé bailar, lo cual es pecado capital en esta ciudad (bueno, sí sé, pero no lo hago bien).

Todos los derechos_ http://yvistecomoes.blogspot.com/

Y si por cosas de la vida se alinean los planetas y el planeta está en mi signo regente (lo que sea que signifique eso jaja) y se me da la oportunidad de empezar un camino con alguien, la cago:

  • Mi cerebro está configurado en “modo ingeniero”, y por eso pienso las cosas muuuuucho, como si fuese un juego de ajedrez en donde hay que calcular absolutamente todos los movimientos posibles para dar un paso. A veces las cosas hay que sentirlas y no pensarlas tanto…. porque el que piensa pierde
  • Soy algo torpe (digamos que una traducción en este contexto de awkward) cuando estoy con esa persona que me gusta. Súmele lo que puse en la parte de arriba y dará un cóctel bien interesante.
  • No sé leer bien el lenguaje no verbal/corporal de la otra persona… así que no sé en qué momento actuar (léase las dos anteriores).
  • Como una combinación lineal de todas las anteriores, digo cosas en el momento que no es, y pues… las cosas dejan de pasar.

Sí, yo sé, tengo muchas cosas buenas para ofrecer (eso creo jaja)… pero no sé si lo anterior le permita (o se atreva) a la otra persona ver más allá de eso (“There is more than meets the eye“, y sí, me gusta Avril Lavigne y también Transformers -aunque la verdad no sé el contexto de la frase en este caso-). Sí, también lo sé, he dejado pasar la posibilidad con unas personas (a lo Bonka con su Problemón), pero como me dijeron la última vez, “no hubo esa química que te hiciese desear despertar a su lado o que aún si tuviese algo programado, quisiese salir contigo” (a decir verdad, eso fue un “boom, headshot” en ese momento, pero tocó hacer de tripas corazón y se agradeció la sinceridad).

Así que, como dije en el post anterior, tocará seguir en la búsqueda. Ojalá no me pase como a Moe con su media naranja jajaja.

En fin, perdón querido lector por este post 😛 Espero los siguientes sean más… positivos jaja. Gracias por pasar!

– Andrés M.

¿Soltería eterna?

Y siguiendo con el post anterior de “La vida de soltero“…

I: “¿Y cuánto tiempo llevas soltero?”

Yo: (Haciendo cuentas) “Ya casi cumplo 9 años”

I: “Uy, pero bastante ¿no?”

Este fue un aparte de una conversación que tuve hace poco con una amiga. Y bueno, me dejó pensando ese tema y pues aprovechando que está la disposición de escribir (cortesía de tres Füstenberg, están bien ricas), ¡pues hagámosle! (Nota del Autor: el post lo tenía en borrador hace un mes, y al calor de un Aguardiente Blanco lo terminé jaja).

Transcurrían los primeros días de septiembre de 2008 y mi novia de ese entonces, tras mencionar el tema de distancia (ella vivía en Barranquilla y yo en Cali), decidió terminar la relación por teléfono (a decir verdad, nunca supe las razones verdaderas que tuvo). Para esa época estaba pensando iniciar la maestría (en parte por eso, decidí aplazar el inicio de la misma para enero de 2008), así que pensé que mejor me concentraba en el estudio, y así fue… 5 años después (que no se note la procrastinación para hacer el proyecto de grado) me gradué. Después de eso, bueh… digamos que Cupido creo que erró en la flecha y apuntó a la comida o al computador :). Sí, ha habido prospectos, pero no estaban interesadas en mí o nunca di el paso y me dejaron en la fría friendzone. Así que han sido casi 9 años de soltería, pero bueno, no todo es tan malo jajaja:

Hombre, uno no es de piedra… hace falta esa persona que siempre está a tu lado, disfrutando contigo en los buenos momentos y apoyándote en los malos y haciendo planes contigo a largo plazo. Pero como también dicen, “mejor solo que mal acompañado” (o en otras palabras -como me dijeron hace poco- si la otra persona no tiene “esa chispa que te conecta”). Afortunadamente he sido privilegiado con una familia excepcional que ha estado siempre a mi lado 🙂

Como dicen un par de amigos, “tenés que salir de ese computador y conocer gente”, “buscá otros espacios para conocer nuevos prospectos” (digamos que mi círculo social es bastante reducido: los amigos de la infancia, los del pregrado, los del posgrado, los de la oficina y algunos grupos pequeños a los que he pertenecido, como el blogger). Este es un punto pendiente, vamos a ver qué depara este 2017 en ese sentido 🙂

Hoy vi un artículo en Facebook de palabras que no tienen traducción en español, y me identifiqué con la de “kilig” (Nota del Autor: Mmm… es una larga historia, pero ya no me identifico con ella). Ojalá no llegue ese décimo aniversario desde aquella noche de septiembre… pero si llega, ¡que sea con muchos aprendizajes y experiencias!

En fin… vamos a ver qué pasa. ¡2017, sorpréndeme!

2017:

¡Gracias por pasar! 🙂

  • Andrés M.

La vida de soltero

(jajaja aún no me ha pasado esa, aunque si le he encontrado otros usos a la cafetera :P)

Primero que todo, ¡hola a los que aún pasan por acá! Bienvenidos, tómense un cafecito y disfruten 🙂

Y bueh, en el post pasado había prometido hablar de la “vida de soltero”, y pues aquí estoy 🙂

Para hacer contexto, empecemos desde el principio. Desde hacía algún tiempo (por allá en el 2015) estaba pensando en vivir solo, principalmente por el tema del commuting al trabajo (el hecho de viajar entre 2 y 3 horas diarias era algo que había que cambiar) y de paso salir de la “zona de comfort” que te da vivir en el hotel mamá. En octubre de 2016 empecé a echar lápiz y decidí que había llegado el momento de empezar a buscar lugar… inicialmente la idea era ir de alquiler y después comprar, pero gracias a la asesoría de unos amigos me convencieron de que era mejor comprar. Así que gracias a la ayuda de mi mamá (que me ayudaba con la logística de la visita de las opciones) vimos casi 60 apartamentos y casas, hasta que dimos con la indicada. La verdad la vista (que les compartí en el post anterior) fue la que me cautivó del lugar, además de la cercanía con mi lugar de trabajo :). Se hizo la gestión debida, y el 27 de enero de 2016 llegó el ansiado momento de firmar escrituras…

Después de eso (y de común acuerdo con la dueña anterior) el 2 de marzo recibí las llaves: ¡el apartamento era oficialmente mío! Pasó un tiempo mientras hacía unas reformas al apto y lo dotaba con lo más importante (sí, el Internet jaja), y el 1 de mayo oficialmente me pasé a mi nuevo hogar.

Así que, después de 9 meses de vivir solo:

  • Aprendí a cocinar (lo máximo que había hecho antes era desayunos y una sopa con mi hermana que ni el perro se lo comió). En este sentido creo haber sacado por fortuna la vena culinaria de mi mamá 🙂
  • Adquirí una deuda gigante y a muy largo plazo, pero con la satisfacción de tener un lugar propio (gracias Banco de Occidente por creer en mí)
  • Me levanto más tarde (aunque no tanto porque cocino el mismo día) y llego más temprano al apto. ¡Yay! Lo único malo es que la calidad del sueño sigue siendo la misma 🙁
  • Hago lo que quiero, a la hora que quiero y con quien quiero… jajaja a quién quiero engañar, hago lo mismo que he hecho siempre (soy la mata del juicio :P)
  • Pagué mi primer predial, fui a mi primer reunión de copropietarios y fui a “tirar nado” a la piscina de la unidad (he ido dos veces solamente)
  • Se me han quemado dos almuerzos (un arroz y unas lentejas), pero así y todo me los comí jajaja
  • Se me cerró la puerta y me quedé por fuera del apartamento… en pinta de “zoyla”, sin plata y sin celular. Se le agradece al cerrajero que después de una hora y media, pudo abrir la chapa (al menos pude comprobar la seguridad de la chapa jaja)
  • Se me cerró la puerta y me quedé encerrado DENTRO del apartamento. Sí, leyeron bien, DENTRO. El pestillo de la chapa se quedó bloqueado y no permitía la apertura de la puerta. Afortunadamente ese día estaban unos amigos que me ayudaron a salir (gracias Sergio, Alejo y PP). Y sí, lo que tengo en la mano es un martillo (tocó usar la fuerza bruta jaja)

Mi día laboral empieza a las 5:45 a.m., cuando me levanto, hago el almuerzo y el desayuno, me baño y me visto, para salir alrededor de las 7:45 a.m. (oh si, commuting de 7-15 min). De regreso del trabajo, llego tipo 6:30-7:00 p.m., hago la comida y pues hago lo que tenga pendiente o me relajo. El sábado me levanto a las 8:00 a.m., hago el desayuno y me pongo a hacer aseo hasta medio día (sí, ¡la mata del juicio!)

En resumen, ha sido una experiencia gratificante y de mucho aprendizaje 🙂 No he sido el soltero tradicional que vive con un desorden permanente y que no sabe cocinar (ni tampoco el que hace bacanales ni orgías jajaja)… he tratado de ponerme una meta alta en cuanto a exigirme con el tema de la limpieza y la comida, y hasta ahora me ha ido bien jajaja (- inserte imagen de buuuu, que aburrido-).

¡Así que son todos bienvenidos a mi apartamento! No he hecho una inauguración oficial (ya que sería mucha gente y la logística para hacerlo la verdad me da una locha infinita), pero bueno… ¡ya saben!

¡Gracias por pasar!

  • Andrés M.